Un colega de Coruña city con el que hace tiempo no hablaba, me ha recordado la existencia de un famoso garito que debe entrar irremisiblemente como must-have en la categoría de Locales. No se cómo no lo hemos hecho antes, pues allí pasamos una de las noches más estrambóticas que recordamos, en una señalada fecha de “celebración“, cuando el Señor D dejó de ser ad-free para ser otro poseedor más de “el anillo único“.
Playaclub Aquí no hay PlayaEl caso es que recordábamos este garito como uno de los más agradables para el oído y, por lo que me comentan, lo sigue siendo. Pero aquella noche coincidió por motivos que desconozco, que el DJ era otro distinto al habitual. Así que tocó ración de música ochentera española en general. Lo bueno fue, que ya mascándose la hora de cierre, empezó el show. El notas, al que hasta ese momento no habíamos controlado, quizá porque no veíamos demasiado bien ya, se improvisó (o no) una performance de la ostia. Empezó a llover aceite por todos lados cual discoteca vampírica en BladeRafaella Carrá y Tino Casal a todo trapo… Y al hombre que se le quedaba pequeña la cabina (y es amplia de cojones) para realizar su esmerada y resbaladiza coreografía. Se sabía la letra de los temas al dedillo, of course… Y solo le faltaba un micrófono y el logotipo de OT por detrás (aunque creo que prefería otra cosa por ahí ). Además el tipo debe de ser un habitual cada cierto tiempo allí, porque la peña empezó a vitorearle y claro, él se vino arriba y se entregó totalmente con un par de bises todavía más apoteósicos si cabe. Como no podía ser de otra manera, entre “eso” y la importante tajada acumulada acabamos por el suelo impregnados de aceite y con la mandíbula desencajada (sólo la mandíbula, por suerte).
Como suele pasar en este tipo de situaciones, no hay comparación posible entre contarlo y haberlo visto, lástima no tener algún remember fotográfico al menos. Hubo mucho más jugo esa noche, algunos volvieron igual que salieron de casa y otros acabaron comiendo espaguettis sentados en la calle…. Y las que me olvidaré ya, pero eso debería de ir en otro posteo, o a lo sumo, en los aportes que hagan los allí presentes en los comentarios, si se dignan a ello.
Para no perder la tradición, SCORECARD:
-PRICE: Pues ni me acuerdo ya, pero volveriamos a pagar entrada si nos garantizan otro espectáculo como ese.
-MUZZIK: Normalmente, es uno de los nuestros.
-AMBIENCE: Blade disco-pub, puede llover alcohol o aceite, o ambas cosas a la vez.
-ALCOHOL: Cuando yo la frecuentaba, apto para el consumo humano.
-CALIFICATION: Jum…. Un espectáculo como ese, en una noche como esa…No tiene precio…