Bueno, como ya ha avanzado el anfitrión de la casa, en efecto, mi desaparición se debe en parte a que estoy sufriendo un terremoto vital muy renovador y vitalizante. No sólo cambio de casa, sino que acabo de despedirme del curro y estoy en paro sin paro. Empezar de cero pero bien. Una apuesta arriesgada en la que yo soy la baza, y mi nueva vida el premio o el batacazo.
El caso es que mi nueva situación me hace plantearme ciertas cosas, porque caminos posibles hay una infinidad, pero hay que elegir alguno (se me debe haber contagiado el espíritu poético del Sr.B. y su “luz en el camino”, jajaja). Y en esto que aparece Kirk Cameron. Sí, me da que va a ser una entrada surrealista, pero me da igual.
¿Os acordáis de cuando salía al final de un capítulo de Los problemas crecen para advertirnos de lo malas que son las drogas o ser un abusón en el cole?
Pues ha dado sus frutos.
Tenéis q ponerle sonido para vivirlo en plenitud… y si os metéis en la radio o en el testimonio personal, ya flipais del todo: “For me, in my life, the biggest celebrity, the biggest star, the one who is famous in my mind, not just here on Earth, but throughout the universe, is Jesus Christ”
Reyesbeyes. En el camino.