I knew it, era inevitable.

Suzanne Cooper, aficionada a las películas de terror y maestra de profesión, dio a luz a su hijo en Bristol (Inglaterra), en la señalada fecha demoníaca que comentábamos hace un par de días. Y al parecer no hubo en este caso ningún tipo de dudas para el nombre del zagal. Además de nacer a las seis de la mañana, Damien pesó 6 libras y 6 onzas (qué jodío el chaval) para añadir un poco más de morbo (or wathever). Ya solo les falta comprarle el caniche a juego como el de la peli e ir contratando a una niñera para que el pequeño diablillo pueda ir practicando sus primeras fechorías.