Anthony PellicanoEl informe Pellicano es el título de un artículo que leí ayer en el semanal de El País. Versa sobre el detective Anthony Pellicano, el preferido por la mayor parte de estrellas de Hollywood. Nació en la misma ciudad que Al Capone (Cicero, Illinois) y llegó a la meca del cine desde Chicago en 1983. Su principal meta siempre fue vivir como investigador privado y en ello puso todos sus esfuerzos. Su otra obsesión era todo lo que tuviese que ver con la Mafia, su película favorita era cómo no, la saga de El Padrino. Incluso su hijo se llama Luca y se rumorea que dicho nombre es en honor a Luca Brazzi, asesino favorito de Don Corleone.
Como investigador triunfó, y mucho. Fue quien ayudó a Michael Jackson en su primera demanda por abuso sexual allá por el año 93. Tras su entrada en escena, las partes llegaron a un acuerdo extrajudicial y él se llevó dos millones de dólares. Al parecer algún asunto turbio descubrió entre los familiares del niño que supuestamente había sido víctima de los hechos.
A raíz de aquéllo su fama se disparó y sus servicios fueron requeridos por infinidad de actores, directores, productores y magnates de empresas cinematográficas. La lista es extensa. Kevin Costner, Tom Cruise, Nicole Kidman, Steven Seagal… Solo por nombrar a algunos. La prensa comenzó a mitificar su personaje, que parecía hecho a imagen y semejanza del clásico detective de ficción que tantas veces hemos visto en nuestras pantallas. Incluso estaba prevista una serie de ficción basada en su vida.
Lo que pocos sabían, o no querían saber, era que sus métodos de trabajo no parecían demasiado correctos, por decir algo suave. Se paseaba en un Mercedes con un bate de beisbol en el maletero y practicaba casi como el respirar la extorsión, el robo, la estafa, el fraude o las escuchas ilegales. Son solo algunos de los 112 delitos de los que está acusado y por los que ya ha ido a dar con sus huesos a la cárcel.
Ahora todo ese elenco de estrellas que contrató sus servicios, anda algo acongojadillo, por si el pajarito canta. Aunque él ha declarado que nunca será un traidor y que nunca delatará a nadie, ni siquiera a sus enemigos (La Familia es La Familia ??).También echa balones fuera diciendo que si se supiesen todas las cosas ilegales que hace el Gobierno yanki en el tema de vigilancias y escuchas, el mundo se quedaría sorprendido (sólo nos quedaríamos sorprendidos ???).Además, como buen mafioso, va sobrado: "Si en lugar de mantenerme aquí encerrado, me dieran el trabajo de encontrar a Bin Laden, les garantizo que lo encontraría".
Da verdadero pavor saber que existen personajes como éste, porque no solo de terrorismo se alimentan nuestras peores pesadillas.