Los escalones eran sumamente empinados. Más de un turista había muerto aquí. Esto no era Estados Unidos. Las señales de advertencia y los pasamanos brillaban por su ausencia. Tampoco había a quién pedir responsabilidades. Esto era España. Si eras lo bastante estúpido como para precipitarte al vacío, el único responsable eras tú, independientemente de quién había construido las escaleras.
Via "Fortaleza Digital" de Dan Brown