Wooow… Frenética reactivación multiposteo del blog. Pues ya puestos, vamos con las andanzas del fin de semana pasado, que si no se nos junta casi con éste. Especialmente reseñable y a petición del Señor B, el altercado automovilístico acontecido el viernes.
Vamoh al líoh: El finde se presentó lluvioso a dolor, así que entre eso y que no hay un chavo, el viernes lo pasamos en casita. Nada reseñable, tacita de té, peliculilla semi-chusquera de tres al cuarto (El leñador) siguiendo con la última tendencia en los estrenos de cine, otra tacita de té y a sobarla.
El sábado por la mañana como ya suele ser habitual, hubo quedada cervezera con el Señor D (efectivamente, el bro del Señor B). Fue entonces cuando recibimos la noticia, vía telefónica, del piño sufrido por Sepman. Por suerte a él no le pasó nada, pero el Wolkswagen Buga parece ser que salió bastante mal parado.
Ojo cabraLa culpa, pues todo un poco, pero especialmente la bola metálica del enganche para remolques que llevaba puesta la fregoneta del que iba delante (lo cual no está permitido).
La lluvia y un frenazo inesperado de dicha fregoneta hicieron el resto, dejando el morro del Sep-móvil como un acordeón. Para colmo y como no podía ser de otra manera, el pinzao de turno que venía detrás, no pudo frenar a tiempo y completó el emparedado. A todo ésto, nuestro amigo Sepman se dirigía a buscar a su compañera (o como quiera que se le llame ahora) y el asunto se cocinó en los términos de Carballiño-city. Al final, que si el de la fregoneta dijo que clavó su freno porque el que llevaba él delante se desvió sin poner intermitente, el de atrás que si no vio nada y no le dio tiempo… En fin, que el peor parado fue nuestro amigo, aunque dentro de lo malo solo hubo daños materiales, pero el susto no te lo quita nadie. Y luego, llama a tu amiga, llama a tus padres, llama a la grúa, llama a la Guardia Civil, ponte a cubrir partes….. Una putada de cojones vamos.
Ya por la noche, tuvimos cena invitados por el Señor D (y la Señora E, que luego se me mosquea XXD). Todo muy rico, aunque amenizado por salsas rosas (pero no de las que se comen) y charleta casi monotema sobre los personajillos televisivos y revisteros, con lo cual me perdí ya desde el primer minuto, porque no tengo ni idea de quiénes son el 90% de esta peñita toda que mencionaban. Aunque merece especial mención el inciso que se produjo con la historia de la mandarina-cubitera (no entraremos en detalles), todo un descubrimiento en el aprovechamiento de las materias primas y un gigantesco avance en el campo del reciclaje.
En fin, después tomamos la copita de rigor, aderezada con más salsa y, para no perder las malas o buenas costumbres, pues salimos los de siempre: Sepman y el que suscribe. Se esperaba durante las primeras copas la aparición de Toni, aunque no hubo tal, pero sí que recibimos la visita de Moncho y señora, ahora ya segovianos de pro.
Del resto de la noche, poco a destacar, pero risas no faltaron, como es costumbre. Visita al poco habitual Patio Andaluz y buena sesión en el Charol (NO nos pusieron la 3, Señor B !!!). Las andanzas finalizaron en Capital, pero esto ya está comentado un poco más abajo.
Another time, another place.