Nope, no hablamos de skate, sino de que nuestro proveedor de alcohol habitual, estaba en su sitio el viernes, pero no así el sábado. Desconocemos totalmente los motivos de su ausencia. Así pues, solo tuvimos “medio Pipe” este finde y es una de las pocas cosas destacables, aparte del frío polar que hizo y de la maraña ingente de peña que hubo el sábado, lo cual provocó una retirada en horas más tempranas de lo normal, hasta la pinza de recibir codazos, empujones, pisotones y todo tipo de entradas en falta merecedoras de tarjeta roja directa.
Sin hieloAún así, as usual, siempre queda alguna anécdota. Últimamente hemos frecuentado un garito que habíamos abandonado hace muchos años, pero que continúa funcionando, el Lokal. No se qué extrañas fuerzas etílicas dominan ese lugar, porque en las últimas 3 visitas realizadas, me han salido “amigüitos“, en mayor o menor grado de pesadez. Entre eso y la ración de música ochentera con Ñ, que básicamente es la misma que ponían hace diez años, no aguantamos mucho allí metidos.
Y como parece que de retornos va la cosa, pues volvimos a visitar, también fugazmente, el ex-garito de Felipe, que sigue igual, aunque el sábado tenía algo de ambientillo (en ambos sentidos). Allí tuvimos tiempo para toparnos con algún personaje. Uno en especial, mientras realizábamos tareas de mantenimiento de aguas menores, se destapó con todo un clásico, estaba “harto de los hombres, son todos iguales, unos cabrones“. En principio casi pensé “coño, una tía en el baño de los nenes“, pero su vozarrón y una rápida mirada a su careto, descartaron el asunto. Al menos exteriormente, parecía un tío. Mal vamos, si ya sufrimos ese tipo de críticas desde ambos bandos.
Señor B, vuelva y ponga un poco de orden, a mí me están perdiendo el respeto ya.
Por cierto, el viernes Pipe volvia a ir de rojo, lo cual aumenta nuestras sospechas del anterior fin de semana…