Menuda pesca con Don Carnal y Doña Cuaresma. El viernes lluvia torrencial, así que nos quedamos en casita, de ahí el monopolio de posteos por mi parte. El sábado no teníamos pensado salir, porque la lluvia seguía amenazando y por aquéllo de la marabunta carnavalera. Sin embargo al final nos aventuramos en busca de unas risotadas, acompañadas de un poco de nuestro inseparable vodka+yosoydekasnaranja.
A pesar de que los armarios llevan abiertos ya desde hace tiempo, es increíble comprobar cómo sigue aumentando el nivel de aceite en cuanto llegan estas fechas. El único lugar que parecía no estar conectado al Mundo Real™ era cómo no, el Charol, donde el 90% de la peña iba igual que el resto del año, aunque esto no significa necesariamente que la gente no fuese disfrazada, pues ya habitualmente casi todo quisqui va detrás de una careta.
Oil PeopleLa lluvia solo apareció a primera hora, lo cual es de agradecer. Y lo mejor de la noche (o lo peor, según se mire) vino, of course, en la visita al garito de nuestro flowman Pipe. El aceite llegaba hasta la calle, expandiéndose por gran parte de la Plaza de Las Mercedes. Una vez dentro, el peligro de caída por resbalón aumentó considerablemente más, si cabe. A las reinonas habituales en estas fechas, entre ellas SuperP (and company) retozando en la barra aderezado con un sutil trapito rojo y unas alas, hay que sumar la gran proliferación, en tarimas, de todo tipo de obreros, policías y demás fauna al clásico estilo Village People. La apoteosis llegó a poco del cierre, en un momento Playa-club total, con Tino Casal, Alaska y Rafaella Carrá a todo trapo, para culminar con los retrillados éxitos gayers Y.M.C.A. y Macho Man. Luego la cosa fue degenerando, con Karina, Rocío Jurado e incluso María Jiménez (WTF !!!). Curiosamente, éstas últimas sonaban a emepetres-lata-surround-system del carajo. Ni que decir tiene que mi cara era todo un poema, casi como la de Pipe, aderezado de vampiro para la ocasión y situado en la barra grande (flow advisory).
Menos mal que ayer volvió el chandal-metal a Capital, en eventual sustitución de DJ Cesar, que se fue a la nieve a esquiar (a ver si se queda allí).
Hoy por la tarde seguía la fiesta en la ciudad y era imposible entrar en ningún lado, así que mañana por la noche nos tememos lo peor, pero nos aventuraremos de nuevo con nuestro mejor calzado antideslizante.
No se si salir disfrazado de botella de Absolut o dejar que el etílico fluído me disfrace por dentro poco a poco, en cortas pero abundantes dosis…