Algunos de los que me conocen saben de mi afición por el cine asiático. No soy ningún experto, ni siquiera llego a fanático. Casi siempre comienzo a verlas algo temeroso, de no entender nada, o de no aguantar más de veinte minutos. Pero en la mayoría de los casos, siempre te “dejan” algo. Tienen una concepción visual de las cosas que me fascina. Buenos ejemplos son Hero o la más reciente La casa de las dagas voladoras, una de las películas con mejor secuencia final que he visto, entre otras cosas.
Pero hay una que se me ha quedado incrustada desde que la ví, hará ya casi 3 años, en rigurosa versión original en coreano. Por aquí creo que aún se estrenó el año pasado, si no recuerdo mal. No he llegado a ver esa versión, por si el doblaje me “estropeaba” el recuerdo que tengo de ella.

Ríe, y el mundo reirá contigo… Llora, y llorarás solo

Esa es una de las frases míticas que podremos escuchar en Oldboy de la mano de su protagonista. Un hombre común y corriente, que un día cualquiera es secuestrado y encerrado en una habitación con una cama y un televisor. En él ve en las noticias cómo su mujer ha sido asesinada y cómo él es el principal sospechoso. Durante los quince años que dura su encierro, tiene tiempo para volverse loco y cuerdo varias veces, pensando a quién ha podido causar tanto daño como para recibir ese duro castigo. También tiene tiempo para pensar en su venganza. Todo se agiganta cuando un buen día es liberado, con una cartera llena de dinero y un móvil, en el cual recibe una llamada que le incita a averigüar quién ha sido el causante de su pesadilla. Tiene cinco días para descubrir los motivos de su encierro, o será asesinado sin más.
OldboyHasta ahí, a grandes rasgos, el argumento. Yo no soy crítico de cine, ni tampoco prentendo serlo, pero el resto creo que no lo podría describir con acierto. Es imperiosamente necesario ver cómo se cuenta, además de con palabras, con imágenes. Hay secuencias muy crudas, pero al mismo tiempo geniales por la belleza de sus planos y la interpretación de todos los actores, pero especialmente de su actor principal, obviamente desconocido por estas latitudes. Bien es cierto que a veces a uno le queda la sensación de no entender ciertas cosas, o de que no se entienden si uno no es coreano de nacimiento. Pero nada más lejos de la realidad, al final queda todo perfectamente reflejado, víctimas y verdugos intercambian sus papeles y sus miserias, con el único fin de la venganza, tema de fondo frontal de la película y, aparentemente, principal obsesión de su director, Chan Wook-Park, de hecho esta película es la 2ª parte de una trilogía que se completa con la anterior Simpathy for Mr. Vengeance (bastante impactante también) y la posterior Simpathy for Lady Vengeance, que aún no he tenido oportunidad de ver.
Su debut se produjo con Joint Security Area, un thriller de corte militar con la temática de las dos Coreas a la vista. Actualmente está en proceso de rodaje con Cyborg girl, de corte futurista, en la línea de las pelis basadas en la lucha hombre-máquina.

Web oficial: Oldboy