Si empezase hablando de bombas de racimo, morteros, detonadores y cosas por el estilo, lo normal sería pensar en temas bélicos o relacionados directa o indirectamente con la destrucción.
Sin embargo, si a todo ello unimos 70 mil litros de pintura y el logotipo de SONY como trasfondo artístico de todo ello, la cosa cambia radicalmente, para pasar a referirme al último anuncio que publicita los televisores de la gama Bravia fabricados por la mencionada empresa nipona, mostrando esas coloridas explosiones de pintura. Ya lleva tiempo emitiéndose en nuestras pantallas y ha suscitado cierta polémica (por razones en su mayoría absurdas, o que yo no acabo de comprender).
Hace poco he descubierto el making-off (sí, ya se, es viejo, ando un poco atrasado XD) y es tan llamativo como el propio anuncio en sí. Mi pensamiento inicial era el más acorde con los tiempos que corren y lo más "normal" era que todo estuviese generado por ordenador o al menos los efectos entrelazados con la imagen real de los edificios. Error. Es todo real. Se rodó en Glasgow, aprovechando que uno de los edificios de la zona iba a ser demolido como consecuencia de reajustes urbanísticos. Más detalles, en el vídeo.