Hace algo mas de un mes, comente por aqui que tengo en mente cambiar de moto, ya que la mia se esta haciendo viejita. No en tiempo, ya que solo tiene 14 mesitos, sino en kilometros, puesto que ronda los 32000.

La mirada estaba puesta en una preciosa Triumph Speed Triple, y sobre la que ya comente, el buen trato que me brindaron en la primera visita al concesionario Britannia de Madrid.

Como tambien comente, Roberto, el vendedor de la tienda, me ofrecio todo tipo de informacion, asi como la posibilidad de probar esta maravilla, cosa que en ee momento me era imposible. Pues bien, hoy ha sido el dia de las pruebas y estas son las impresiones de mi asobrada prueba.

No pretendo con esto hacer un examen exhaustivo, ya que para eso hay un monton de publicaciones que se encargan ello, y que lo hacen con mucho mas rigor y profesionalidad. Lo mio es mas hacer un comentario de una pruebecilla de una hora mas o menos y de unos 50 kilometros.

Mis pruebas se desarrollaron en Madrid con una parte de autovia (por la M30 de los Madriles), y despues dos partes mas de ciudad, una de callejeo puro, y otra de avenidas con mas trafico. Mi amigo Rober, me acompaña en el “paseo” mañanero, ya que con un poco de suerte seremos 3 y no 2, los orgullosos poseedores de una de estas maquinas.

Al llegar al concesionario, Roberto Hervas nos recibe como la vez anterior, calzamos nuestras motos, y voilà: nos pone la llave en el contacto, y hala “a donde querais con ella, la moto tiene gasolina, asi que probadla y volved cuando querais”. Esto si que da buen rollo. Confianza total en el (futuro) cliente. Encima de la moto, esta se ajusta como un guante. La medida perfecta, la posicion erguida, y el tacto de los mandos, impresionate. Adelante con la cabalgada.

Lo primero que impresiona es su rugido tricilindrico. Cuando vas encima de ella apenas lo notas, pero si le exiges al motor, percibiras que ruje con la fuerza de un huracan. Infinitamente mas bonito que el chirrido metalico de las japonesas que hay por la calle como churros.

Nada mas salir del concesionario en la plaza de Ventas, entramos en la M30, y lo primero que hago es pedirle a mis 132 potros, que relinchen un poco. Tiro de la maneta, y la moto mira a Dios en el cielo!!!! Madre mia. Ya me habian avisado de que la speed triple tiraba desde abajo y que habia que cortarse porque esto podia pasar. Despues de la primera inyeccion de adrenalina, seguimos por la M30. Siguiente prueba: mandos. Es realmente sorprendente lo facil que es adaptarte a esta moto. Despues de pocos metros se le toma el pulso al cambio de marchas y a los frenos. Las marchas cortas son bruscas, porque toda la potencia de esta maquina esta en los bajos, pero un rato despues ya te has hecho con ella. El claxon no es nada del otro mundo, asi que deberiamos de ponerle algo mas fuerte para pedirle a los coches que se aparten a nuestro lado jejeje.

Mas cosas, recuperacion. Estes donde estes y a la velocidad que vayas, la Speed Triple, arranca como el diablo. en 4ª marcha a 80, tiras del gas y te pega un patadon que te lleva a los 170 en menos de lo que te cuesta tomar aire y expulsarlo. Eso si, a esa velocidad, agarrate de los pelos porque la ventolera te despeina hasta dentro del casco. Respiramos profundo y seguimos nuestro paseo. Los frenos y la horquilla delantera son perfectas. Quizas con tanta potencia el unico “pero” reseñable es que la direccion flota un poco, pero casi lo veo normal, ya que con esas acelerones, la rueda de adelate va saludando al asfalto desde el aire durante mucho tiempo.

Es una moto muuuuy divertida, los cambios de marchas son muy suaves, los frenos potentes y progresivos, asi que las reducciones se hacen con mucha facilidad y sin sensacion de irte a parar al suelo con los dientes. En calles pequeñas la moto se mueve bastante bien. No quizas tan bien como mi actual Tmax, pero casi casi. Con un golpe de gas en cualquier marcha, te metes en un hueco para sobrepasar al coche que tienes delante. Si en la M30, te hacian falta 4 marchas para moverte, en la ciudad te sobra con solo 2. La moto, a poco que le exijas te lleva de un semaforo a otro con suavidad y rapidez… y solo 2 marchas.

En las curvas, ya nos ponemos serios, ya que como no te andes con cuidado, con un golpe de gas mal dado, puedes recibir 132 patadas en el culo de todos los potros que tiene el motor. Los pasos de cebra se hacen incluso mas peligrosos de lo que ya son, asi que con calma. Las curvas no son problema, y la sensacion de ir rozando las orejas que me da mi Tmax, en la Speed Triple me temo que no las voy a tener tan acusadas.

La sensacion de aplomo es bastante buena, salvo por el tacto de direccion que como comente antes se debe a que la aceleracion le hace perder tacto adelante.

Una hora despues de la salida, todo se acaba con una sesnsacion de sorpresa total. El resumen: aceleracion infinita, sensaciones fuertes, y diversion a tope, con una posicion relajada.

Lo peor que he encontrado son 3 cosas: El panel de informacion de la moto, es muy bonito, pero faltan algunas cosas como por ejemplo el nivel de carburante.
La moto se calienta mucho, en ciudad evidentemente mas, ya que las paradas y arranques son constante. Me temo que el verano debe de ser un infierno con ella. Por ultimo, no es una moto para ir con pasajero: casi no hay asiento, y como sea alto, va a tener que retorcer sus piernas un rato largo.

Enfin, que aun nos quedan unos meses para tenerla en propiedad, pero ya he encontrado de nuevo el amor.

Mas informacion en:
Pagina oficial de Triumph