Siempre me ha parecido que los japos son un poco inocentes. Siempre sonriendo, siempre haciendo reverencias… El caso es que parecen el blanco facil de guasas del personal. Y en esto los Turcos son maestros.

Este video esta protagonizado por un pobre japo al que solo se le ocurre irse a pedir un helado al moro mas cabron de todo Istambul. Esto es lo que pasa.